Cloud News 20 de febrero de 2026

🔹Microsoft logra cubrir con energías renovables el 100% de su consumo eléctrico global  

Microsoft informó que ya compensa con energía renovable el 100% de su consumo eléctrico anual a nivel global, un hito que posiciona como parte central de su hoja de ruta climática y de su objetivo de convertirse en una empresa carbono negativa para 2030. El anuncio se da en un contexto de fuerte presión energética para el sector tecnológico, impulsada por el crecimiento de la infraestructura en la nube y la demanda de cómputo asociada a la inteligencia artificial. 

La compañía atribuye este avance a más de una década de inversión iniciada en 2013 con su primer acuerdo corporativo de compra de energía (PPA) por 110 MW en Texas. Entre 2013 y 2026, Microsoft acumula 40 GW de capacidad renovable contratada, distribuida en 26 países y respaldada por más de 400 contratos con 95 socios. De esa capacidad, 19 GW ya están operativos y, según estimaciones de la firma, estas adquisiciones habrían evitado alrededor de 25 millones de toneladas de CO₂ vinculadas al Alcance 2. 

España aparece como un foco relevante dentro de esta estrategia: Microsoft señala 16 acuerdos corporativos asociados al desarrollo de 1.496 MW de nueva capacidad renovable (solar y eólica), con 522 MW actualmente en operación. Para ello, detalla colaboraciones con actores como Iberdrola, Repsol y Zelestra, con el objetivo de fortalecer la resiliencia de la red y acelerar la transición energética. 

Mirando hacia adelante, la empresa plantea que la ecuación “Energía + Nube + IA” será determinante, y apunta a complementar las renovables tradicionales con tecnologías de próxima generación para asegurar suministro estable y limpio. En esa línea, menciona interés en fusión, energía nuclear modular, almacenamiento avanzado de larga duración y gestión energética inteligente basada en modelos de IA, advirtiendo que el aumento del consumo por IA podría tensionar la capacidad de la solar y eólica en el corto plazo. 

🔹Windows 11 prepara un nuevo “feature drop” con test de velocidad y Emoji 16.0 

Microsoft continúa apostando por una evolución gradual de Windows 11 mediante “feature drops”, es decir, paquetes de funciones que se liberan cuando están listas en lugar de esperar grandes actualizaciones anuales. En esa línea, ya se publicaron nuevas compilaciones en el Release Preview Channel (Builds 26100.7918 y 26200.7918, KB5077241), que suelen anticipar un despliegue general en las próximas semanas. 

Entre las novedades más visibles, Windows 11 adopta Emoji 16.0, accesibles con el atajo Win + . e incorporando nuevos íconos como huella dactilar, arpa y pala. Aunque se trata de un cambio menor, apunta a estandarizar y ampliar el repertorio de símbolos disponibles para comunicaciones cotidianas. 

En el plano práctico, destaca la incorporación de un acceso directo para realizar un test de velocidad de red desde el ícono de red en la bandeja del sistema. La función abre el navegador predeterminado y permite medir el rendimiento de la conexión (Ethernet, Wi-Fi o datos), reduciendo la necesidad de recurrir a herramientas externas cuando hay problemas de velocidad. 

En seguridad y administración, el cambio más relevante es la llegada de Sysmon “in-box”, disponible como función nativa pero desactivada por defecto. Sysmon, parte del ecosistema Sysinternals, habilita un registro más detallado de eventos del sistema —como procesos y conexiones— para apoyar la detección de actividad maliciosa y el análisis de incidentes, con foco en entornos profesionales y equipos de TI. 

Finalmente, el paquete suma mejoras de “calidad de vida” orientadas a estabilidad y rendimiento, incluyendo ajustes más modernos en almacenamiento, un escaneo de temporales más ágil, mayor capacidad de respuesta en Windows Update, mejoras de estabilidad en inicio de sesión y pantalla de bloqueo, mayor fiabilidad en Nearby Sharing con archivos grandes, correcciones en el Explorador de archivos y optimizaciones en la reanudación desde suspensión, especialmente en portátiles conectados a dock. 

🔹Cyber Pulse 2026: Microsoft fija el estándar mínimo de seguridad para agentes de IA corporativos 

El informe Cyber Pulse 2026 de Microsoft advierte que la adopción de agentes de Inteligencia Artificial se aceleró de forma masiva y ya alcanza a más del 80% de las empresas Fortune 500, impulsada por herramientas low code. Este salto marca un punto de inflexión en la transformación digital, pero también incrementa riesgos que muchas organizaciones todavía no están preparadas para administrar, elevando la seguridad, la gobernanza y la observabilidad a la categoría de pilares críticos para un uso responsable de la IA. 

El documento subraya que los agentes dejaron de ser exclusivos de equipos técnicos: con plataformas como Microsoft Copilot Studio o Agent Builder, distintos perfiles pueden crear automatizaciones, análisis e integraciones con sistemas empresariales. Esta democratización, sin embargo, está amplificando la “shadow IA”, es decir, agentes desarrollados sin supervisión de TI, lo que abre la puerta a brechas, accesos indebidos y vulnerabilidades relevantes en entornos productivos. 

Uno de los riesgos más delicados identificados es el de los “agentes dobles”: agentes legítimos que, por permisos excesivos o por instrucciones manipuladas, terminan siendo explotables por atacantes. El informe menciona campañas donde se aplicaron técnicas como el envenenamiento de memoria para alterar el comportamiento de asistentes de IA y comprometer su precisión, además de pruebas del AI Red Team que muestran cómo los agentes pueden ser engañados mediante elementos visuales o contextuales diseñados para distorsionar su razonamiento. En conjunto, estos escenarios refuerzan la urgencia de controles robustos y supervisión continua. 

Como respuesta, Microsoft plantea que el modelo Zero Trust debe extenderse explícitamente a la IA, aplicando mínimo privilegio, verificación explícita y la premisa de “asumir brecha” tanto para usuarios como para agentes automatizados. El informe advierte además que solo el 47% de las organizaciones estaría implementando controles específicos para IA generativa, lo que deja un margen amplio de exposición en datos y sistemas críticos. 

Finalmente, se destaca la observabilidad como condición habilitante: “no se puede proteger lo que no se ve”. Esto implica registro centralizado de agentes, control estricto de accesos y permisos mínimos, paneles de telemetría en tiempo real y protecciones integradas ante amenazas internas y externas. En materia de gobernanza, el reporte propone acciones concretas como acotar alcance y aplicar mínimo privilegio; extender cumplimiento y DLP a la IA; ofrecer plataformas autorizadas para reducir shadow IA; preparar planes de respuesta ante incidentes con IA; adoptar regulaciones y documentar datos de entrenamiento; gestionar el riesgo de forma holística a nivel ejecutivo; y promover una cultura de innovación segura. En síntesis, el mensaje es claro: la adopción masiva de agentes exige una estrategia proactiva que combine observabilidad, gobernanza y Zero Trust para capturar el valor de la IA sin comprometer seguridad ni reputación.