Cloud News 23 de enero de 2026

Microsoft está desplegando una actualización mayor de Microsoft Planner (en Teams y en la web) entre mediados de enero y mediados de febrero de 2026, con el foco puesto en volver la gestión de tareas más “conversacional”, reutilizable y alineada con Copilot. El cambio trae mejoras visibles en colaboración y estandarización de planes, pero también elimina funciones que muchos usuarios avanzados ocupaban como parte de su flujo diario.
Entre las novedades, destaca Task chat en planes básicos: las tareas pasan a tener conversación tipo hilo, con texto enriquecido y @menciones, reemplazando el esquema anterior de comentarios y facilitando el trabajo coordinado dentro de cada tarea. A esto se suman plantillas personalizadas para reutilizar estructuras de planes (útil para proyectos recurrentes) y la mayor disponibilidad del Project Manager agent para quienes tengan licencia de Microsoft 365 Copilot, incluso en planes básicos.
El punto más sensible es la retirada de integraciones: se elimina la suscripción por feeds iCalendar, por lo que ya no se podrán crear nuevos feeds y los existentes dejarán de mostrar tareas en calendarios compatibles; además, el componente de Planner en Microsoft Loop se reemplaza por un enlace al plan (Microsoft sugiere usar controles de listas de tareas en Loop como alternativa). También se retira la pestaña de Whiteboard en planes premium: el contenido seguirá en Whiteboard, pero se pierde la integración directa “pizarra + tareas”.
Finalmente, la actualización impacta a quienes dependen de escenarios premium durante el despliegue: quedará temporalmente deshabilitada la conversión de un plan básico a premium, obligando a crear un plan premium nuevo y copiar tareas manualmente si se necesita ese salto en ese período. Y en el contexto de la retirada de Viva Goals (fin anunciado para el 31 de diciembre de 2025), también queda afectada la integración relacionada.

Nex Computer —conocida por los accesorios NexDock— presentó NexPhone, un smartphone Android de gama media diseñado para transformarse en una estación de trabajo al conectarse a un monitor, teclado y mouse. Su propuesta combina una experiencia de escritorio en pantalla externa con la posibilidad de ejecutar Linux dentro del propio teléfono y, adicionalmente, ofrecer un arranque alternativo (multi-boot/dual-boot) de Windows 11 en ARM para escenarios más “de PC”.
En lo técnico, el equipo se apoya en el Qualcomm QCM6490, un SoC orientado a entornos industriales/IoT elegido por su compatibilidad multi-sistema. La idea es que Android opere como base del uso diario (incluyendo modo escritorio), mientras que Linux funcione como entorno accesible desde una app para tareas de terminal y desarrollo, y Windows 11 quede como alternativa de arranque cuando se requiera un entorno de escritorio completo.
El dispositivo también apunta a un perfil “herramienta” más que “teléfono de moda”: se anuncia como ruggerizado, con certificaciones IP68/IP69 y estándar MIL-STD-810H, además de batería de 5.000 mAh, cámara trasera de 64 MP y carga inalámbrica. En términos comerciales, se estima un precio de US$549, con lanzamiento proyectado para Q3 de 2026 y una reserva mediante depósito reembolsable de US$199.

Microsoft habilitó oficialmente la app de Xbox en todos los PCs con Windows 11 basados en ARM, permitiendo acceder a la biblioteca, descargas y el catálogo de juegos desde la misma aplicación, tal como en un PC tradicional. Con esto, la experiencia deja de depender únicamente del juego en la nube o de “soluciones a medias” para quienes usan equipos ARM, especialmente los portátiles con Snapdragon.
En el anuncio, la compañía asegura que más del 85% del catálogo de Game Pass sería compatible con estos equipos, y para los títulos que aún no corren de forma local, plantea Xbox Cloud Gaming como alternativa mientras se amplía el soporte.
La mejora técnica detrás de este salto es Prism, la capa de emulación/traducción de Windows para ejecutar software x86/x64 en ARM, que ahora incorpora soporte para AVX y AVX2, extensiones muy comunes en juegos modernos y que históricamente bloqueaban la ejecución de varios títulos en Windows on ARM.
Otro punto clave es el avance en compatibilidad con anticheat: Microsoft destaca soporte para Epic Anti-Cheat (EAC) en ARM, lo que abre la puerta a juegos populares y competitivos como Fortnite y otros títulos que antes chocaban con este tipo de protección. Además, se suma Windows Performance Fit, que orienta sobre qué juegos deberían rendir bien según el hardware del dispositivo, reduciendo la incertidumbre al momento de descargar.

